martes, 16 de abril de 2013

La Presencia de la Dama por Jorge Valera



Fotografia Marcos Hernández

La Presencia de la Dama
Ojos errantes, pupilas vacías,
Cabizbajos rostros se entrecruzan en el destino
La cabellera reposa sobre sus pechos
Dándole personalidad propia.
Una mano fuerte y temblorosa
Se apodera de la dama,
Y montado en su caballo
Desenfunda su espada.
Una flecha de Cupido
Le atraviesa el alma
Cae como gota del cielo
Sin saber cuando se gana
Y allí en su agonía
Prefiere la muerte
Y en el amor
Su dulce amada.
Espera tan solo un suspiro
Y de pronto una palabra
Que le deje sin aliento
Y que le lleve su alma
Una jugada mortal
Le declina y le acaba
Arrastrándose ante la presencia
De una tierna y dulce Dama.
                                                                             Lic. Jorge Valera

2 comentarios:

  1. Lindo y romántico!!!

    ResponderEliminar
  2. que tremendo poema... cuidado con las damas tiernas y dulces

    ResponderEliminar