“Aún el Rey más flojo huye despavorido ante la amenaza de un Jaque doble” (Aaron Nimzowitsch)
viernes, 24 de julio de 2020
miércoles, 22 de julio de 2020
lunes, 1 de junio de 2020
La casilla de Origen...Marcos Hernández.
La casilla de Origen...
Jugaban a encontrarse en secreto, por muchos años el rey no lo supo, se dolían en la ausencia. La dama extrañaba al alfil cuando no se paseaba por su diagonal, el alfil en la soledad sentia la compañia de la dama, ambos eran conscientes que algun momento debian dejar de jugar entre las sombras, para continuar cada uno en su casilla de origen...
Casilla de Origen. Marcos Hernández
Fotografia Jorge Valera.
El Alfil en su Soledad... Por Jorge Valera
El Alfil en su Soledad...
Todos se habian ido, la calle no era la misma, la brisa soplaba menos, la dama no estaba, saltaba de casilla en casillas solo para recordarla, vagaba por las calles y avenidas buscandola, cuando esperaba a la musa que no llegaba, regresaba a casa mirando al cielo, a la montaña, diciendo hacia mis adentros, como la extrañaba, era el alfil en su soledad que por ella vagaba, volveré la proxima vez con la esperanza de encontrarla, para decirle al oido como la deseaba...
16 de Mayo de 2020
El alfil en su soldedad de Jorge Valera
Fotografia Marcos Hernández.
domingo, 3 de mayo de 2020
Rayado en el Tablero
Rayado en el tablero.
Distraída la dama sonaba en su castillo los días pasaba,
hasta que el alfil a su tablero quiso
llevarla, el mismo con las agujas del minutero jugaba, mientras el viento sin
dudar a su favor soplaba. Sucumbió la dama visitando el tablero de la reina y
el alfil con un beso y un delicado y fuerte beso dejo lucir su pasión haciendo cómplice
aquella ventana divisoria y sin descuidar a la dama con atención también observaba. Mayo 03 2020
Anónimo.
miércoles, 25 de marzo de 2020
Reloj Flor de Viento
Reloj Flor de Viento
Ella
jugaba con el tiempo, sujetando en sus manos las manillas del reloj,
El utilizaba
el viento para que el transcurrir de las horas y los días soplaran a su favor.
Ella pedía
al cielo alejar todos su temores y algún día no sucumbir ante la pasión que proponía
aquel alfil, detrás de cada renglón.
¡No temas!,
susurro el viento y ella, las agujas del reloj soltó, remembrando su tiempo
mozo, la dama a los brazos de su alfil se entregó, disfrutando de aquellas
mieles de las que tanto tenía temor.
Anonimo. 25/03/2020
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