lunes, 5 de enero de 2015

VIKTOR KORCHNOI




Ajedrecista ruso, nacido en Leningrado (nombre dado a la ciudad de San Petersburgo durante el período soviético) el 23 de marzo de 1931. Gran maestro internacional, intervino en algunos de los duelos ajedrecísticos más emocionantes del último tercio del siglo XX. Está considerado como el mejor jugador de todos los tiempos entre los que no han ganado jamás el título mundial. Su apellido ha sido transcrito al castellano bajo muy diversas formas (Korchnoy, Kortchnoy, Kortschnoj...), y su nombre suele aparecer también bajo la habitual formulación española de Víctor.

Tuvo una infancia y una adolescencia muy penosas, marcadas por el hambre, el dolor y las dificultades económicas. La muerte de su padre, sobrevenida durante la II Guerra Mundial, le convirtió en huérfano a muy temprana edad y le obligó a desarrollar precozmente ese espíritu combativo que, andando el tiempo, habría de caracterizarle como deportista.


Sus primeros escarceos ajedrecísticos constituyen los únicos recuerdos gratos que guardó de su niñez, ya que empezó a dominar este juego a los seis años de edad, cuando aún no había comenzado esa contienda feroz que habría de sumir en la miseria a su familia. A los diez años de edad vivió en primera persona el rigor del cerco de Leningrado bajo el fuego de las tropas alemanas, en el transcurso del cual tuvo que pasar por el forzoso trance de arrastrar los cadáveres de su abuela y de un hermano durante varios kilómetros, hasta llevarlos al cementerio donde recibieron sepultura. Esta experiencia le marcó profundamente, al tiempo que le enseñaba que su facilidad para el ajedrez era su único medio de salir adelante.

En plena conflagración bélica, durante el ya citado cerco de su ciudad natal por parte del ejército nazi, sobrevivió robando cartillas de racionamiento de los bolsillo de los muertos que encontraba por las calles. Así logró resistir hasta que, en 1945, con catorce años de edad, fue descubierto por el director del club de ajedrez de Leningrado, quien, sorprendido por su enorme talento, decidió apoyarle en su prometedora carrera.


Fue así como el joven Korchnoi fue ganando numerosos títulos juveniles que le convirtieron en una de las grandes revelaciones del ajedrez en la Unión Soviética de mediados del siglo XX. Ya convertido en profesional, y compitiendo en las máximas categorías de adultos, confirmó las expectativas de su descubridor y de quienes habían confiado en él alzándose con el Campeonato de la URSS en 1962, título que habría de revalidar en otras tres ocasiones (1962. 1964 y 1970).

Durante aquella prodigiosa década de los años sesenta, Korchnoi, siguiendo la estela del Gran Maestro ruso Mijail Botvinnik, se curtió entre la élite ajedrecística soviética por vía de sus enfrentamientos con grandes campeones como Tigran Petrosian, Mijail Tal y Boris Spassky. En aquella primera etapa de su trayectoria como figura de relieve nacional, el joven Korchnoi hacía gala de un estilo aguerrido y combativo, basado en el planteamiento de posiciones defensivas de gran complejidad, así como en el lanzamiento de agresivos e implacables contraataques que le identificaban -en su forma de juego- con la gran revelación estadounidense Bobby Fischer.

El ascenso vertiginoso del singular maestro norteamericano coincidió con los primeros problemas de Korchnoi en su carrera ajedrecística, derivados no de las vicisitudes inherentes al juego y la alta competición, sino de sus desavenencias políticas con el régimen soviético. Cuando Spassky, tras haber vencido a su compatriota Petrosian, se proclamó campeón del mundo en 1969, el gobierno de la URSS, deseoso de preservar la supremacía ajedrecística soviética frente al empuje imparable del joven jugador de Chicago, decidió promocionar a una serie de valores nacionales entre los que tendría que surgir el sucesor del vigente campeón (y, en consecuencia, el paladín soviético que contuviese el ascenso vertiginoso de Fischer). Para sorpresa de muchos, ni el veterano Smyslov -que acababa de demostrar su buen momento, imponiéndose, entre otros campeonatos, en el Torneo conmemorativo del L Aniversario de la Revolución de Octubre (1967)-, ni la gran promesa Korchnoi entraron en los planes de apoyo y promoción de la Federación Soviética, que les marginó hasta el extremo de negarles la oportunidad de participar en competiciones internacionales. Ambos ajedrecistas pagaban así las discrepancias que habían empezado a mostrar frente a la férrea disciplina política de sus colegas.

A pesar de estas cortapisas, Viktor Korchnoi siguió perfeccionando su juego hasta convertirse en una de las figuras cimeras del ajedrez soviético, de tal suerte que, en 1974, alcanzó la I final de Candidatos al Título Mundial. Se enfrentó, en Moscú, con su compatriota y amigo -aunque más tarde enemigo político- Anatoly Karpov, quien le derrotó y accedió de esta manera al enfrentamiento directo con Fischer, a la sazón ya erigido en Campeón del Mundo. Fischer planteó luego unas condiciones que la FIDE (Federación Internacional de Ajedrez) no quiso aceptar, por lo que el Campeonato por el título del Mundo no llegó a celebrarse: el norteamericano quedó desposeído de su título sin que pudiera defenderlo, y Karpov pasó así a ostentar, en 1975, la corona mundial ajedrecística, en una carambola que bien podría haber llevado a la cima de Ajedrez internacional al desafortunado Korchnoi, si éste hubiera vencido a Karpov en Moscú un año antes.

Lejos de desanimarse, su carácter combativo le llevó a cosechar otros grande éxitos en diferentes torneos internacionales. Pero la inquina de las autoridades comunistas era ya insalvable, por lo que, para poder acceder a las oportunidades que la Federación Soviética le escamoteaba, Korchnoi desertó durante un campeonato celebrado en Amsterdam en 1976, convirtiéndose así en el primer Gran Maestro Internacional de la Unión Soviética que renegaba de su patria.

Durante algún tiempo residió en los Países Bajos, donde derrotó sin problemas al campeón nacional, Jan Timman, dejando clara constancia de que, con Fischer en la sombra, la supremacía ajedrecística de la escuela rusa era, por aquel entonces, un hecho incuestionable. Sin embargo, no tuvo ocasión de seguir midiendo sus armas con las primeras figuras de su país, pues éstas -a instancias de las autoridades políticas- acordaron renunciar a jugar con Korchnoi en señal de condena a su voluntaria expatriación.

Este boicot de los ajedrecistas de la antigua Unión Soviética se prolongó durante ocho años (1976-1984), si bien contempló la excepción del Campeonato Mundial de 1978, en el cual el vigente campeón del mundo, Anatoly Karpov, se vio obligado a enfrentarse con el aspirante oficial de la FIDE, Viktor Korchnoi (si no quería verse despojado de su título por negarse a ponerlo en juego, como le había ocurrido a Fischer). Celebrado, finalmente, en Baguio (Islas Filipinas), este enfrentamiento por el Título Mundial se recuerda como el más extraño y polémico de todos los tiempos. Tanto Karpov como Korchnoi, erigidos motu proprio en sendos abanderados de las ideologías y los sistemas políticos con los que cada uno de ellos comulgaba -respectivamente, el comunismo y la disidencia apátrida-, protagonizaron peregrinas discusiones y mutuas imputaciones que, en la mayor parte de los casos, no tenían nada que ver con los sesenta y cuatro escaques y las treinta y dos piezas que son el único material indispensable para disputar una partida ajedrecística. Por exigencias de uno o de los dos contendientes -cada vez más nerviosos, a medida que se acercaba el comienzo del duelo-, se examinaron con Rayos X las sillas en las que habrían de sentarse los jugadores, como medida preventiva para detectar la posible colocación de cualquier dispositivo ilegal destinado a anular la concentración de los contendientes; Korchnoi protestó airadamente por la presencia, en el equipo de Karpov, del Dr. Zukhar, un conocido hipnotizador que, en opinión del exiliado de la Unión Soviética, sólo habría de asistir al match con el propósito de generar interferencias en su proceso mental; Karpov protestó también por la decisión de Korchnoi de utilizar, durante el juego, grandes gafas con los cristales de espejos (que el aspirante justificaba por la necesidad de impedir que la mirada del hipnotizador incidiese directamente en su pupilas); y Korchnoi denunció, entre otras muchas protestas injustificadas dictadas por el nerviosismo reinante, que los asistentes del vigente campeón le transmitían secretos mensajes al enviarle el yogur que éste solía consumir durante las partidas. Se llegó, incluso, a discutir airadamente por el tamaño, la colocación y la elección de las banderas que, colocadas a un lado de la mesa, identificaban las respectivas nacionalidades de ambos jugadores.

Con la atención mundial puesta en el enrarecido escenario de Baguio (nunca, hasta entonces, la prensa internacional había dado tal cobertura a un duelo ajedrecístico), el trascurso del campeonato no fue menos emocionante, si bien es verdad que el juego desplegado por el campeón y el aspirante no estuvo nunca a la altura de un enfrentamiento por Título Mundial. Karpov empezó arrasando, circunstancia a la que se agarraron Korchnoi y los suyos para insistir en su denuncia de las añagazas que imputaban a Karpov y a los servicios secretos soviéticos que, según ellos, le respaldaban; pero, en una remontada espectacular, el aspirante ganó tres partidas de cuatro consecutivas, estableciendo en el marcador un elocuente empate a cinco victorias cuando parecía que el triunfo de Karpov iba a ser incuestionable. Sin embargo, en la partida siguiente el campeón se impuso y alcanzó con esta victoria los seis puntos necesarios para revalidar su título. El extraño match se resolvió, pues, tras treinta y dos partidas, con seis victorias para Karpov, cinco para Korchnoi -que, una vez más, se quedaba a las puertas de ese título de Campeón Mundial que faltaba en su palmarés- y veintiún encuentros resueltos en tablas.

Cada vez más convencido de que el triunfo de Karpov había venido favorecido por los poderosos tentáculos del aparato soviético, Korchnoi siguió empecinado en alcanzar el título por sus propios medios, en una gesta que, por su parte, tampoco interpretaba como un innegable éxito de su esfuerzo particular, sino como un símbolo de la epopeya colectiva de quienes se habían atrevido a disentir, desde el mismo seno de la URSS, de los principios comunistas que sostenían el régimen soviético. Este tesón -sumado a su innegable calidad ajedrecística- le permitió volver a ganar el torneo de candidatos al Título Mundial, con lo que, en 1981, volvió a sentarse frente a su poderoso rival -y antiguo amigo- como aspirante a arrebatarle la corona que ostentaba desde 1975.

El nuevo Campeonato del Mundo se celebró en Merano (Italia), en medio otra vez de fuertes tensiones políticas. Korchnoi denunció públicamente la terrible situación por la que atravesaban su mujer y su hijo, a quienes las autoridades comunistas impedían abandonar la URSS. Tal vez el dolor y la preocupación causados por esta separación fueron las circunstancias desencadenantes del hundimiento inesperado del candidato, que cayó derrotado por un inapelable tanteo de seis a dos. La prensa deportiva del todo el mundo acuñó, para referirse a este match, el crudo marbete de "la masacre de Merano".




En la siguiente ocasión en que Anatoly Karpov ponía en juego su título de campeón mundial, Korchnoi llegó de nuevo a la final de candidatos para enfrentarse, en el match decisivo del que habría de salir el aspirante oficial, a su compatriota Garri Kasparov. Esta joven promesa del ajedrez, que pronto habría de convertirse en el campeón mundial más joven de la Historia, ya había sido derrotado en 1984 por Karpov, en otro polémico campeonato que había sido suspendido inesperadamente por el Presidente de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE), el filipino Florencio Campomanes, cuando el tanteo reflejaba un cinco a tres favorable al vigente campeón.

Irritado por esta polémica decisión de la Federación Internacional -que, oficialmente, intentaba preservar la salud mental de los dos contendientes tras la disputa encarnizada de cuarenta y ocho partidas-, Kasparov se enfrentó a Korchnoi en 1985 para volver a ser declarado aspirante oficial. El encuentro entre ambos candidatos, que debía celebrarse en Pasadena (California), se decidió en favor de Korchnoi por incomparecencia de Garri Kasparov, a quien la Federación Soviética impidió viajar hasta dicha localidad del Oeste de los Estados Unidos alegando que allí residía Bobby Fischer; pero Korchnoi, solidario con un colega que, como él, era víctima de las intrigas políticas de los dirigentes de su nación, se avino a celebrar un nuevo duelo en Londres, donde, tras un comienzo brillante por parte del apátrida, fue literalmente arrasado por el juego agresivo y demoledor de esa joven figura que ya empezaba a ser conocida en todo el mundo como "El Tigre -o el Ogro- de Bakú".

Esta derrota no supuso, empero, la desaparición de Viktor Korchnoi de la élite ajedrecística mundial. Afincado en Suiza, durante la década de los ochenta continuó rayando a gran altura en numerosos torneos internacionales, y llegó a tomar parte en las Olimpíadas como representante del país que le había acogido. Continuó explotando esos rasgos característicos de su juego que le habían dado tantos éxitos (a saber, la extraordinaria solidez defensiva y el impetuoso contraataque), si bien se fue resintiendo cada vez más de los vicios y defectos que también constituían una parte inseparable de sus señas de identidad (entre ellos, tal vez el peor era su mala administración del tiempo, que le condujo a perder muchas partidas más por apremios del reloj que por la eficacia de su adversario).

Fumador impenitente en su juventud y madurez, Korchnoi abandonó el vicio del tabaco en la década de los noventa, lo que, según testimonios del propio Gran Maestro Internacional, redundó de manera muy positiva en su salud física y mental, y le insufló nuevas fuerzas para vivir un segundo período de esplendor al comienzo de su vejez (su otro secreto para estar siempre en forma era dasayunarse todos los días con caviar). Así, en el ciclo del Campeonato Mundial celebrado en Groningen (Países Bajos) en 1997, un "juvenil" Korchnoi de sesenta y seis años de edad, apodado desde mucho tiempo atrás Viktor el Terrible, se deshizo en los octavos de final del Gran Maestro inglés Nigel Short, ante el asombro del derrotado, que no daba crédito a la resistencia física y mental exhibida por el veterano jugador de Leningrado tras un durísimo match; y a punto estuvo Korchnoi de volver a alcanzar la final de aspirantes, de no haber sido por la derrota que le infligió, en cuartos de final, el joven Michael Adams.

Además de los éxitos reseñados en parágrafos superiores, el palmarés de Viktor Korchnoi está jalonado de grandes victorias cosechadas en confrontaciones de todo el mundo. Entre ellas cabe destacar las que alcanzó en los torneos de Palma de Mallorca (1968), Wijk aan Zee (1971, 1984, 1987), Lone Line (1981), Tilburg (1985), Las Palmas (1991), San Francisco (1995), Madrid (1995) y Copenhague (1996). También se alzó con el triunfo en los campeonatos de Suiza de 1982, 1984 y 1985. Su historial es tan rico y brillante que, a finales del siglo XX, la FIDE le mantenía, a título honorario y vitalicio, el ELO -ránking o registro de puntos que señala la trayectoria de cada uno de los ajedrecistas federados- equivalente a la media de las respectivas puntuaciones de cada uno de los Grandes Maestros Internacionales inscritos en los torneos en los que Korchnoi participaba, con independencia del ELO real que en ese momento tuviera el ajedrecista de Leningrado (y siempre que, claro está, que dicha media no fuera inferior a la que entonces tenía Korchnoi).



Uno de mis jugadores favoritos, ejemplo a seguir, luchador, guerrero del tablero y amante incansable del ajedrez.   M.V

viernes, 2 de enero de 2015

El Rey Negro por Marcos Hernàndez






El Rey Negro
Caminaba solitario por la carretera oscura y vacía, al tiempo que le acompañaba el pensamiento de cómo haría para retornar a su pueblo. Se le había hecho tarde y el último autobús del dia salía de valencia a las 6pm, la única opción que le quedaba era abordar un bus desde Valencia con destino a Morón allí luego con un poco de suerte encontraría otro transporte con destino a San Felipe. Venia de jugar un torneo de ajedrez, el tiempo transcurrió y se le hizo tarde esperando la premiación, había ganado el primer lugar, un hermoso trofeo de madera con la figura del rey de ajedrez y un sobre con dinero en efectivo.
Al llegar a Morón decidió caminar a orilla de la carretera, mientras esperaba  que pasase el transporte que terminaría de llevarlo a San Felipe. Trofeo en mano, continuo caminando mientras miraba el reloj y pensaba “son más de las 8pm  a estas horas jamás pasara el autobús que espero” y sin detener el paso continuo avanzando como peón de ajedrez que se mueve sobre el tablero sin importar su destino, y en sus pensamientos solo existía la pregunta de  cómo haría para resolver su problema. De pronto es enfocado a sus espaldas por las luces de un autobús. Emocionado alza su mano derecha haciendo con el pulgar la señal de costumbre para que el chofer se detenga, el vehículo se detuvo unos metros más adelante para dejar en el camino un par de pasajeros, el hombre inicia a correr para alcanzarlo y al tiempo pega un grito al joven que asomaba por la ventana ¿Van para San Felipe? . El bus reinicio su recorrido y continuo andando dejando atrás aquel hombre que corría para alcanzarles.
Con las manos sobre la cabeza se dijo a si mismo “ahora como coño hago para llegar a San Felipe”.
Sin interrumpir su marcha el hombre continúo a pie por la carretera sin luz y vacía, transcurrieron unos minutos y nuevamente es enfocado en la espalda por reflector de otro vehículo, esta vez la de una vagoneta, al voltear le hace la seña para pedir el aventón. La camioneta se detiene “vaya  golpe de suerte” y el chofer pregunta: ¿pa onde va por ai? “A san Felipe pero a esta hora ya no creo que pase quien me lleve” ¿a dónde llega Ud.?- Yo voy por esos lares, debo llevar un difunto que  va en el cajón de atrás, Yo no tengo problema en llevarlo. Fue en ese momento que notó que el vehículo era una camioneta de servicios funerarios, luego de meditar unos segundos subió al automóvil y con un apretón de manos se le presento al  hombre que se ofreció a llevarlo. “Macario es mi nombre… y soy ajedrecista “dijo mostrando el trofeo que llevaba en su otra mano… “Yo me llamo Henry y ya ve a que me dedico” fueron las palabras de aquel buen hombre. “ Ahí llevo ese difunto para que lo preparen allá en su pueblo, y Ud. porque se dejo agarrar la noche por ai? Mire esas carreteras son peligrosas por las noches, tuvo suerte de que yo me lo topara…
Si. Salí tarde del torneo, se me hizo tarde mientras esperaba la premiación y no pude alcanzar llegar a tiempo para  último bus del dia.
Yo pensé ¿pa onde caminara este solo por aì? Cuando lo enfoque y lo observe bien, dije este sujeto no se ve que sea malo… Y ahora que lo veo bien hasta conocido se me hace… ¿donde será que lo he visto? ¿Ud. no tiene familia en Valencia?
No… no… yo no tengo familiar alguno contesto Macario con gesto de que no le gustaba ser interrogado. “mis amigos son las piezas del tablero escaqueado”
“Bueno en alguna parte lo he visto, de eso estoy seguro” insistió aquel hombre que conducía… ¿Y hace mucho que juega ajedrez? Insistió Henry en hacer conversación “ese juego es para gente inteligente”…. Macario no resultaba ser muy conversón pero el  tema de ajedrez le apasionaba y en un instante podía contarte su vida. “aprendí el ajedrez desde muy joven, desde muy niño conozco el movimiento de las piezas, pero nunca me lo tome muy en serio, es mas creo que hasta me parecía aburrido, pero siempre estuve rodeado de personajes que de algún modo tenían que ver algo con el ajedrez, el ajedrez siempre me busco y yo no le tomaba importancia, hasta que conocí a Rosalba, a ella le gustaba el ajedrez, recuerdo que en nuestras citas acostumbraba a llevar un tablero y jugábamos infinidad de partidas, por ella me enamore del juego, ella ahora no está conmigo, pero a mí me quedo el amor por el ajedrez, ahora soy un caminante y asisto a cada sitio donde hay un torneo de ajedrez, sin importar la hora ni el tiempo…
“Pero no debería dejar que se le haga de noche por ai lejos” fíjese hoy corrió con la suerte de que yo lo vi, y uno no debe abusar de la suerte, eso decía mi abuelo”
Hoy se me hizo tarde mientras esperaba la premiación y ahora que lo pienso y se lo cuento recuerdo que estaba en la sala de juego y todo transcurrió muy rápido, El juez pronuncio mi nombre para entregar el premio, allí estaba la gente que aplaudía de pronto la luz se hizo más intensa y al otro momento se apago, todo se quedo a oscuras como si en cosa de unos minutos haya saltado de una casilla blanca a una casilla negra del tablero quedando atrapado allí. Supongo es parte de la adrenalina, tantas emociones, tantas alegrías cuando se gana un torneo. Lo extraño es que sea la primera vez que me ocurre y se me hizo tarde, hasta ahora que viajo con Ud. hoy Ud. ha sido mi ángel de la guarda, estoy muy agradecido…
No es nada, Ud. También me hizo compañía, fíjese que conversamos todo el camino, Ud. hasta me conto como se volvió ajedrecista, una historia muy bonita Sr. Macario, mire ya vamos llegando… ¿Ud. se queda donde?
Yo debo quedarme en la entrada sr Henry, ha sido un placer conocerle y cuídese, no ha todo el mundo se le puede dar el aventón…
Henry se estaciono para dejar a Macario. Con un apretón de manos se despidieron… “tiene la mano fría pensó al mismo tiempo que se respondía “ha de ser por el frio de la carretera”. Macario bajo del vehículo  se despidió y echo a andar. Henry noto que su compañero había olvidado el rey de madera dio la vuelta para buscarle y al bajar del auto notó que aquel hombre no se veía por ninguna parte… ¿si había olvidado su premio porque no se regreso? ¿Lo habría dejado a propósito en forma de agradecimiento? Estas preguntas pasearon por la cabeza de Henry y en ese momento solo en ese momento recordó donde había visto a Macario, se acerco al cadáver que llevaba en el ataúd ubicado en la cajuela trasera y al verle dijo “Ave María Purísima “haciéndose la señal de persignación y dejando caer aquel rey de madera que tenía en sus manos…                    
    Autor: Marcos Hernández

jueves, 1 de enero de 2015

Primer Torneo del Año 2015







 Con la idea de iniciar el año 2015 con buen pie, Yaritagua sera el centro del primer torneo de ajedrez del año, con la Copa Dia del educador.

 Organizadores del Torneo:
Los Profesores Teodoro Parra y Richard Singer, en conjunto con la Alcaldía del Municipio Peña y la Biblioteca de Yaritagua invitan a participar en el 2do. IRT
Copa “Día del Educador 2015”
Condiciones Generales
1. LUGAR Y FECHA:
Se llevara a cabo en la Biblioteca de Yaritagua, el sábado 17 de Enero del 2015 a partir de las 09:00 am.
2. DE LOS PARTICIPANTES:
El Torneo será de carácter abierto y podrán participar todos los ajedrecistas que así lo deseen sin importar su Rating FIDE ni su Nacionalidad. Cupo Máximo: 60 Ajedrecistas.
3. INSCRIPCIONES:
Tendrá un valor de Bs. 200,00 que deberá ser cancelado antes del inicio del evento. Las PREINSCRIPCIONES se formalizaran enviando un mensaje de texto al número 0416-6545677 con su Nombre Completo, Fecha de Nacimiento y Entidad.
4. RITMO DE JUEGO:
Se jugará a un Ritmo de Juego de 15 Minutos Finish.
5. SISTEMA DE COMPETICIÓN:
Sistema de Emparejamiento Suizo basado en Rating (Sistema Holandés), se jugarán un total de 7 Rondas. El programa de emparejamientos a utilizar será el Swiss Manager de Heinz-Herzog.
6. SISTEMAS DE DESEMPATES:
A fin de definir la clasificación Final, quienes obtengan el mismo puntaje definirán su ubicación conforme al siguiente criterio:
1) Progresivo
2) Bucholz 3) Bucholz Mediano
4) Sonnenborn-Berger .
7. TIEMPO PARA FORFEIT:
La Tolerancia será de cinco (5) minutos, en caso contrario el jugador perderá su partida.
8. SISTEMA DE PUNTUACIÓN:
un (01) punto para la partida ganada, medio (0,5) punto para la partida tablas, cero (0) puntos para la partida perdida.
9. PREMIACIÓN:
El torneo tendrá una bolsa de premios de Bs. 8.500,00 Ocho Mil Quinientos Bolívares a repartir, siendo distribuida de la siguiente manera:
Campeón Bs. 2.000,00
2do. Lugar Bs. 1.500,00 3er. Lugar Bs. 1.000,00
4to. Lugar Bs. 800,00
5to. Lugar Bs. 500,00
Mejor Senior: Bs. 1.000,00
Mejor Educador: Bs. 700,00
Mejor Femenino: Bs. 500,00
Mejor Yaritaguense: Bs. 500,00
Mejor Infantil Sub14: Trofeo.
10. ORGANIZACION TECNICA
Organizador: Prof. Teodoro Parra.
Árbitro Principal: Arbitro Internacional Ely Saúl Sequera Arbitro Adjunto: Árbitro Nacional Rubén Keller.
11. DISPOSICIONES GENERALES
Cualquier otra situación que se presente y no se encuentre estipulada en las presentes condiciones, el comité organizador tomará su decisión basándose en los valores de equidad y justicia.
12. ENLACE A CHESS RESULT
http://chess-results.com/tnr156614.aspx?lan=2

lunes, 15 de diciembre de 2014

El Rey caminante por Marcos Hernàndez.







El rey caminante
Hoy caminare por las calles,
Aparentando que estoy en otra ciudad  de otro país.
Hoy quiero dejar de sentir tu ausencia que es presencia en cada esquina.
Hoy quiero dejar de buscarte, sabiendo que no estarás.
Hoy caminare hasta el teatro Juárez, donde hombres se sientan frente a frente
Para jugar esos juegos de guerra y estrategia inteligente.
Voy a sentarme en una de esas mesas, como aquel que se para sin temor alguno
Frente al paredón de fusilamiento. “No temeré, porque ya he perdido mi partida contigo”.
Diciembre 15 de 2014.
 Autor: Marcos Hernàndez

lunes, 8 de diciembre de 2014

M. Carlsen (Noruega, 2.863). Negras: V. Anand (India, 2.792).Apertura Española (C65). Campeonato del Mundo (2ª partida). Sochi (Rusia), 9-11-2014.


Blancas: M. Carlsen (Noruega, 2.863). Negras: V. Anand (India, 2.792).Apertura Española (C65). Campeonato del Mundo (2ª partida). Sochi (Rusia), 9-11-2014.


Es muy sorprendente que uno de los mejores jugadores de la historia cometa un error tan grave cuando aún tiene razonables posibilidades de salvarse, y tiempo suficiente en el reloj: 1 e4 e5 2 Cf3 Cc6 3 Ab5 Cf6 4 d3 (es la 5 vez que esta posición se da en partidas Carlsen-Anand, y varias más con los colores cambiados) 4 ..Ac5 (En Bilbao 2010, Anand ganó a Carlsen con 4 ..d6) 5 0–0 (Carlsen también había probado 5 Cbd2, Dubái 2014, tablas, y 5 Cc3, Londres 2012, tablas) 5 ..d6 (Anand también ganó a Carlsen con 5 ..Cd4, Moscú 2011) 6 Te1 (nuevo en la práctica magistral) 6 ..0–0 7 Axc6 bxc6 8 h3 Te8 9 Cbd2 Cd7 10 Cc4 Ab6 11 a4 a5 12 Cxb6 cxb6 (Carlsen se conforma con la iniciativa en el flanco de rey y ciertas perspectivas en las casillas negras; la posición es muy apropiada para su estilo) 13 d4 Dc7 14 Ta3! Cf8 15 dxe5 dxe5 16 Ch4 Td8 17 Dh5 f6 18 Cf5 Ae6 (tal vez 18 ..Df7, como sugirió Anand después, era una buena manera de evitar problemas) 19 Tg3 Cg6 20 h4! (el plan puede ser Df3–Ah6–h5) 20 ..Axf5?! (era un momento crítico, y nada fácil de resolver; tras 20 ..Td7 21 Ah6! no funciona la natural 21 ..Cf4? por el espectacular golpe 22 Axg7!! Txg7 -si 22 ..Cxh5?? 23 Ch6 mate-23 Cxg7! Cxh5 24 Cxe6+ Cxg3 25 Cxc7 Tc8 26 fxg3 Txc7 27 Td1, con clara ventaja blanca; pero había una defensa oculta: 20 ..Rh8!!, y si 21 Txg6 Df7 22 Ah6 gxh6 23 Txh6 Dxh5 24 Txh5 Td2, con suficiente contrajuego por el peón) 21 exf5 Cf4 22 Axf4 exf4 23 Tc3 c5 (las blancas están mejor porque la torre de a8 necesita dos tiempos para activarse, porque f4 es más débil que f5, y por la debilidad en e6) 24 Te6 Tab8? (Anand rechazó 24 ..h6! probablemente por la nueva debilidad en g6, pero era importante que la torre de d8 pudiera abandonar la octava fila sin miedo al jaque en e8; por ejemplo: 25 Tc4 Td4!) 25 Tc4 Dd7 26 Rh2 Tf8 27 Tce4 (valía ya 27 Txf4 pero la de Carlsen amenaza Te7) 27 ..Tb7 28 De2 b5 29 b3!? (posicionalmente impecable, pero innecesaria, porque Carlsen ganaba ya con 29 Te7! Dd6! 30 f3 Txe7 31 Txe7 bxa4 32 De4! -amenaza Db7– 32 ..Db8 33 Dxa4, con ventaja decisiva, ya que no sirve 33 ..Db6 por 34 Dc4+ Rh8 35 Df7 Tg8 36 Te8 y mate) 29 ..bxa4 30 bxa4!? (lo ortodoxo es 30 Txa4, para no debilitar la estructura de peones, pero a Carlsen no le gustó que se aflojara la presión tras 30 ..Tb4! 31 Te7 -si 31 Txa5? f3!-31 ..Dd6 32 f3 Txa4 33 bxa4 h6, con algunas probabilidades de tablas) 30 ..Tb4 31 Te7 Dd6 (si 31 ..Dxa4? 32 Dg4 Tf7 33 Dh5 Tf8 34 Txg7+ Rxg7 35 Te7+, y mate) 32 Df3 (parece más lógico 32 f3) 32 ..Txe4 33 Dxe4 f3+ 34 g3 






 34 ..h5?? (tras 34 ..Dd2! 35 Dxf3 Dxc2 36 Rg2 Rh8 habría muchas probabilidades de tablas) 35 Db7, y Anand se rindió.

viernes, 5 de diciembre de 2014

Recuperando el libro perdido de Killing the King



Un gambito de rey es un platillo exquisito para todo ajedrecista que desea formarse como una maquina demoledora.
Así como Don Quijote se enfrento a molinos de Vientos, existen ajedrecistas que se han enfrentado a ogros, resultando vencedores, la siguiente partida es un claro ejemplo de ello:

Nigel short vs. Gary Kasparov (1993)
1 e4-e5 2 f4-exf4 3 Ac4-Dh4+ 4 Rf1-b5 6Axb5- Cf6 7 Cf3-Dh5 8 Cc3-g5 9 d4-Ab7 10 h4-Tg8 11 Rg1-gxh4 12 Txh4-Dg6 13 De2-Cxe4 14 Txf4-f5 15 Ch4-Dg3 16 Cxg… 1-0
Muy pocos ajedrecistas se han dado el lujo de derrotar con un gambito de rey al gran ogro de Bakú…

Consejos recuperados del libro perdido…
1.- Conocer teoría de aperturas.
2.- Valorar la posición.
3.- Seleccionar partidas con posiciones complicadas.
4.- Ver partidas y analizarlas tipo test.
5.- Eduque  su fantasía.
6.- Busque las excepciones, busque las jugadas más raras en las más variadas posiciones.
7.-  Toda posición tiene momentos que se juega sola.
8.-  Siempre quiero ser el primero.